15Marzo

Sabias que...

Nunca dejó de sonar

En la torre del templo parroquial hay una campana propiedad de la Hermandad y servía como aviso del fallecimiento de un hermano a todo el pueblo, hasta que se automatizó, utilizándose hoy en día también en los diversos repiques de las Fiestas principales.

Esta campana fue encargada a Don Constantino de Linares por Don Francisco de la Rosa Catalán, según contrato firmado el 5 de Noviembre de 1.907, en presencia de tres testigos que firmaron al pie del mismo. Estos testigos fueron Don Vicente Moya Vázquez (Párroco), Don Bartolomé Sánchez Suárez y Don José M. Rodríguez Sevilla.

En el contrato figuran varias cláusulas y entre ellas destacamos que la campana debía tener 22 arrobas de buen metal y timbre y que Don Francisco de la Rosa la aceptaría después de reconocida y oída.

Dicha campana quedaría terminada el 25 de Noviembre de 1.907, según consta en la carta firmada por hijos de E. Linares el 2 de Noviembre de 1.907 al Sr. De la Rosa, informando además que la campana contaría con la inscripción que Don francisco comunicó a Don Constantino y es la que sigue “Jesús, María y José. Año de 1.909. Ntra. Sra. de la Soledad. Propiedad de la Hermandad de la Soledad. Mayordomo Don Francisco de la Rosa Catalán. Fundición Vda. De Constantino Linares. Madrid. Carabanchel Bajo.”

La campana se rompió y en carta de fecha 28 de Febrero de 1.909, firmada por el sobrino de Don Constantino y dirigida a Don Francisco de la Rosa, se le informa de la conformidad de volver a fundir la campana, siendo gratis la mano de obra. Para ello se redactan nuevas cláusulas y entre ellas, que la campana quedará con 20 arrobas en vez de la 22 de la vieja.

La campana vieja se entregaría después de que se entregue la nueva, debido a que los hermanos no quieren que deje de tocar la campana en los funerales que ocurran. La campana nueva sería reconocida en su sonoridad y timbre, pagando la Hermandad los costes de ambas campanas.

Campanario de la iglesia de Pilas

Escrito por Hdad, Publicado en Curiosidades

Sobre el autor

Hdad

Hdad

Deja un comentario

Estás comentando como invitado.